Encuesta revela que 5 de cada 10 meridanas han sido acosadas en su trabajo

Encuesta nacional de Seguridad Pública Urbana indica que 247 mil 258 mujeres han sufrido violencia sexual en el ámbito laboral

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi, al mes de junio de 2021, 23.3 por ciento de las mujeres de 18 años y más de Mérida, es decir 106 mil 864, han enfrentado alguna situación de acoso personal y violencia sexual.

En el ámbito laboral, de acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el 54 por ciento de las trabajadoras ha podido identificar y señalar que ha vivido violencia sexual en el ámbito laboral. En este caso, la cifra para la capital yucateca es de 247 mil 258.

De las meridanas que han enfrentado acoso y violencia sexual, de acuerdo con el ENSU, 22.8 por ciento dijo haber sido víctima de intimidación sexual; 7.3 por ciento indicó que padeció abuso sexual; 2.2 por ciento, acoso sexual/ hostigamiento sexual y, 1.1 por ciento, violación e intento de violación.

Durante el foro virtual “Mujeres: Violencia y acoso laborales”, organizado por el Senado de la República, Nadine Gasman, presidenta del Inmujeres, indicó también que el 50 por ciento de las mujeres señalan haber sufrido violencia emocional en el trabajo.

“Bajo esas circunstancias, ingresar a un empleo y saber si habrá o no violencia es un ‘volado’, lo cual es lamentable. Sin embargo, tomando en cuenta que el 91 por ciento de ellas no denuncia, el porcentaje de quienes han padecido episodios de violencia en el trabajo de diversos tipos podría ser mayor”, aseveró.

Por su parte, Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) señaló que es “un problema enquistado”, que va desde agresiones psicológicas hasta físicas que por años han sido invisibilizadas y normalizadas, lo que permitió que aumentara sin consecuencias.

Refirió que de acuerdo con el Inegi, más de dos millones de mujeres han señalado distintas formas de violencia en el trabajo y más de 95 mil renunciaron.

Entre las conductas que se ubican dentro de este problema se encuentran los piropos groseros u ofensivos de tipo sexual o sobre el cuerpo de las mujeres, a quienes les molesta u ofende. También el envío de mensajes o publicaciones de comentarios, con insinuaciones, insultos u ofensas sexuales por medio del celular, correo electrónico o redes sociales (como Facebook, Twitter, WhatsApp, etcétera).

Esto se agrava cuando alguna persona mostró sus partes íntimas o se tocó enfrente de la víctima o la manosearon, tocaron, besaron o se le arrimaron, recargaron o encimaron con fines sexuales sin su consentimiento. También se da cuando se ofrece dinero, regalos u otro tipo de bienes a cambio de algún intercambio de tipo sexual o se intenta obligar o forzar usando la fuerza física, engaños, o chantajes a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad.

Fuente: Novedades Yucatán

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