#Progreso. “Corrupción” en gastos médicos de Pemex.

PROGRESO.— Los jubilados de Pemex que desde anteayer protestan en la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR), en la vía Progreso-Mérida, denunciaron que la empresa incurre en corrupción y gastos excesivos porque, en vez de pagarles servicios médicos en clínicas de Mérida, prefiere gastar hasta $50,000 al exigirles viajar al hospital de Pemex en Ciudad de México.
Indicaron que protestan para exigir que Pemex vele para que les den buenos servicios médicos y se surta con medicamentos la farmacia que les tienen asignada.
Recordaron que no hay un hospital de Pemex en Mérida y, por ese motivo, les atienden en el Centro de Especialidades Médicas (CEM), en el área de Urgencias.
Una jubilada relató que Pemex, por ejemplo, no paga unos estudios de oftalmología que en un laboratorio de Mérida tiene precio $1,700.
El paciente tiene que viajar a Ciudad de México y acudir al hospital de Pemex para que le hagan esos estudios, agregó.
La paraestatal paga el viaje de avión para dos personas, son boletos caros; el hospedaje y otros gastos de la estancia, todo asciende a unos $50,000, afirmó.
“Como dice don Servio (Rosado Aparicio, quien encabeza a los seis jubilados que protestan en la TAR): eso se llama corrupción, porque la empresa bien que puede desembolsar los $1,700 que cuesta un estudio en Mérida, pero prefiere que el paciente viaje a Ciudad de México, aunque los gastos sean mayores”, abundó.
Pemex, agregó, opta por gastos excesivos, compra los boletos de avión más caros, cuando se podría ahorrar dinero y tiempo para que el paciente sea atendido en Mérida, y no viajar a la Ciudad de México.
“Hay casos de enfermos del colon que no les autorizan la atención en clínicas de Mérida, sino los hacen viajar a Ciudad del Carmen para que en un hospital de Pemex se les atienda, no toman en cuenta el dolor y molestia que le causa al enfermo viajar sentado varias horas”, enfatizó la jubilada.
Hay enfermos de cáncer, diabéticos, hipertensos, entre otros padecimientos, que pasan por lo mismo, dijo.
En Mérida viven muchos trabajadores y jubilados que laboran o trabajaron en las TAR de Mérida y de Progreso, y en la terminal marítima del puerto de altura.
Los jubilados que protestan dijeron que hay unos 14,000 derechohabientes de la paraestatal.