#Progreso. Turistas desafían al frío.

PROGRESO.— El malecón del puerto de Progreso registró ayer, en el último fin de semana del año, un lleno extraordinario de visitantes en plena temporada invernal y de contingencia por el Covid-19, pero en esta ocasión la calidad del agua no fue buena por la arribazón de grandes volúmenes de sargazo.
El agua fría también influyó para que pocos bañistas se metieran al mar y cientos de vacacionistas prefirieron tomar un baño de sol, disfrutar de la sombra de alguna palapa, comer pescado y consumir bebidas frías, recibir un relajante masaje en la playa o simplemente dar un paseo a lo largo del malecón progreseño.
Cientos de turistas nacionales y pequeños grupos de turistas extranjeros arribaron a este puerto, lo que se reflejó en la movilidad vehicular en la carretera federal Mérida-Progreso y en las calles cercanas al malecón, donde los espacios para estacionarse estuvieron saturados durante la jornada dominical.
Incluso el reportero vio varios autobuses turísticos que llevaron a personas de los estados de Chiapas, Oaxaca, Campeche y Quintana Roo, y una inmensa fila de automóviles particulares con placas de Yucatán, lo que significa que cientos de personas de la ciudad de Mérida y de otros municipios del estado visitaron el puerto.
Ante esta afluencia turística extraordinaria, los restaurantes del malecón y calles colindantes registraron una buena ocupación durante el día.
Algunos lugares para comer lucieron llenos por momentos, pero en su mayoría registraron buena asistencia de comensales.
Los sitios preferidos de los visitantes fue sin duda la playa y la zona de las palapas, por lo que la renta de silletas de descanso y la ocupación de las palapas fue muy buena.
Familias que llevaron niños menores de edad prefirieron no meterse al agua, pero sí permitieron que jugaran en la arena.
Sargazo
Sin embargo, en este último domingo de 2020, la playa se vio afectada por el arribazón de sargazo que cubrió los primeros metros de la orilla del mar.
La baja temperatura, con una máxima de entre 21 y 23 grados Celsius, y una mínima de 13 grados, no desanimó a los turistas que visitaron y disfrutaron de los servicios del puerto.
Pese a que las condiciones climáticas no eran propicias para darse el anhelado chapuzón en el mar, unos pocos desafiaron el frío y el agua helada para nadar.
Policías estatales y municipales vigilaron el malecón de Progreso y las calles que sirvieron de estacionamiento en prevención de la comisión de delitos contra los visitantes.— Joaquín Chan Caamal / Valerio Caamal Balam
