MéridaYucatan

Pero sigo siendo el Rey.

La Columna Viernes Cultural y El Transcriptor se informan que el Rey
emérito, don Juan Carlos, de España, anunció su “completo retiro de la vida
pública”, en carta dirigida al otro Rey, don Felipe, el sexto. Que “dejará
de desarrollar actividades institucionales, dejará de ser Rey con vida
pública, pero seguirá “manteniendo el título de Rey”, y “perteneciendo a la
Familia Real” española. “Rey emérito”, como el Papa Benedicto XVI, es
decir, reyes y papas sin poder real alguno, según las regulaciones de
España y del Vaticano.

Su reinado duró casi treinta y nueve años, de 1975 a 2014, en que abdicó a
favor de su hijo Felipe. Fue proclamado así, a la muerte del dictador
Francisco Franco, éste sí, “rey de España” sin serlo, pero con auténtico
poder real sobre los españoles, durante casi cuatro décadas. Así se le
nombraba, según una placa en la ciudad de Toledo: “Su excelencia el jefe de
Estado y Generalísimo de los Ejércitos, D. Francisco Franco Bahamonde,
Caudillo de España”.

El Rey que dejará de serlo pero que seguirá siendo el Rey, nació en 1938
como “Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias”, en
la ciudad eterna, Roma. Casó en 1962 en Atenas con la princesa Sofía de
Grecia y Dinamarca. Asumió el trono como Juan Carlos I, en 1975, y empezó,
con sus claroscuros, como cualquier otro mortal, una “vida de rey”.

Los queridos de los viernes, recuerdan que su fortuna, calculada por The
New York Times, en 2012, ascendía a la suma de “hasta 2,300 millones de
dólares”. Que era aficionado al esquí y a la caza, y que generó una
polémica en 2012, por su safari en la república africana de Botsuana. Hubo
un lamento real: “Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a
ocurrir”. Un diario español lo llamó: “El Rey que cazaba elefantes”.

Otro pasaje memorable fue el que protagonizó en la Cumbre Iberoamericana de
2007, celebrada en Chile. El presidente de Venezuela, informó la prensa,
“no dejaba de interrumpir la intervención del presidente del Gobierno, José
Luis Rodríguez Zapatero, defendiendo a su antecesor en el cargo, José María
Aznar, a quien Chávez había llamado fascista en varias ocasiones”. Entonces
lanzó su real pregunta al venezolano: “¿Por qué no te callas?”.

No se sabe si es o fue fiel al libro impreso, pero, cuestionan, al parecer
no lo fue tanto con la Reina emérita. Tiene o tuvo fama de ser infiel, no
en términos del Islam, sino en otros más prosaicos. Se le ha relacionado
“sentimentalmente” con algunas otras mujeres. Un diario español afirmó que el Emérito “ha tenido tres grandes amores (la reina Sofía, su esposa, no
está entre ellos): María Gabriela de Saboya, Marta Gayá y Corinna zu
Sayn-Wittegenstein”. Otros le arriman dos más: Bárbara Rey, vedette
española, cuyo verdadero nombre es María Margarita García García; y la
condesa Olghina di Robilant.

Otra jocosidad, recuerdan, es la expresión del “ilustre” presidente
mexicano, Vicente Fox, al agradecer al jefe del Estado español sus
felicitaciones por ganar las elecciones y asumir la titularidad del
Ejecutivo: “Gracias mi rey”.

“Es del equipo”, se ufana el también prócer de los viernes, y aclara
rápido, el Rey emérito, no el ranchero de Guanajuato. Y como despedida de
la vida pública, y en honor del español, los personajes de esta columna,
entonan, ambos dos (como se dice), luego de múltiples cervezas y tequilas,
“no tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el
Rey”.

Y exclaman, foxianamente: “¡Salud mi rey!”.

Deja un comentario