#Progreso. Se paraliza Progreso.

El huracán “Delta” se sintió ayer como un norte intenso, con vientos de 50 a 60 km/h y luego de hasta 80 km/h; paralizó casi todas las actividades en el municipio de Progreso y prolongó la inactividad pesquera y portuaria.
Debido a que se esperaban fuertes aguaceros y vientos huracanados, no abrieron las tiendas de conveniencia ni la mayoría de las tortillerías.
La mayoría de las panaderías tampoco laboró, porque los tahoneros se quedaron a asegurar sus casas.
Por la ley seca estatal decretada anteanoche, los expendios de cerveza tampoco trabajaron ayer.
El mercado municipal tampoco laboró. Frank García Gómez, presidente de la Unión de Locatarios, dijo que pidió a Mario Gómez Milán, coordinador de Comercio en la Vía Pública y Mercados que abrieran el edificio porque el ciclón fue menos intenso que lo pronosticado, pero permaneció cerrado.
El líder de los locatarios se quejó de que una carnicería de la calle 27 entre 80 y 82, cerca del mercado, sí laboró, igual que los supermercados de la entrada del puerto, lo que consideró incorrecto porque el mercado es un edificio fuerte y seguro.
Las gasolineras no laboraron temprano por el temor de que los fuertes vientos y lluvias dañen las bombas.
Los bancos no abrieron ayer, incluso sellaron con tablas las puertas.
El edificio de la Comisión Federal de Electricidad igual fue protegido con tablas.
A las 2 de la tarde se reportó que en Chelem ocurrió un apagón, de dos horas.
A las 5 de la tarde por la colonia Benito Juárez y el oriente de Progreso también se quedaron sin luz.
Pese a las lluvias y calles inundadas, las clínicas públicas trabajaron, con consultas y Urgencias.
Los paramédicos de la Cruz Roja, Policía Municipal y SSP estuvieron al pendiente para prestar auxilio.
El Ayuntamiento informó que unas 250 personas cuyas casas se inundaron fueron llevadas a los refugios, por Protección Civil.
Patrullas municipales recorrieron todo el municipio para atender daños y ayudar a la población civil.
Por las lluvias, Progreso quedó bajo agua, con las calles de entrada y salida intransitables, lo mismo que en las colonias y la zona del malecón, donde se suspendió la construcción federal del Museo de Geología.
Igual se pararon las obras de la Sedatu en los parques de Chelem y Chuburná.
A las 3 de la tarde, cuando “Delta” ya estaba en el Golfo de México, en Progreso y puertos aledaños se sintieron sus vientos de 75 a 80 km/h y olas de dos a tres metros de altura a mar abierto.
A las 13 horas, según la Capitanía Regional de Puertos, cuando “Delta” se mantenía como huracán de categoría 2, comenzaba a salir al Golfo de México y se localizaba a unos 110 kilómetros al noreste de este puerto, soplaban vientos de 50 a 60 km/h, que dos horas después se intensificaron y después comenzaría a disminuir conforme se adentraba más al Golfo de México.
A las 4 de la tarde, cuando “Delta” tenía la categoría uno y se ubicaba a 90 km al nor-noreste de Progreso, azotaban vientos de 75 km/h y oleaje elevado, pero el mar no invadía la playa ni los cimientos de las casas veraniegas ni la barda del malecón.
Desde ayer miércoles en la mañana, cuando “Delta” se acercó a Quintana Roo y comenzaba a entrar a la Península de Yucatán, en las costas de este puerto comenzó a soplar el chikin ic (vientos del Noroeste), se mantuvo durante todo el día y persistirá hoy jueves.
Durante tres horas, en la costa de Progreso se registraron vientos de hasta 80 km/h. Conforme el ciclón se adentraba más al Golfo de México, los vientos comenzaron a disminuir, pero continuaría soplando el chikin ic.
La Capitanía Regional de Puertos alertó que, después que el meteoro se aleje del litoral yucateco, habrá mar de fondo y marejada de tormenta, el mar se desplazaría más a las playas, llegaría a los cimientos de los predios veraniegos y barda del malecón tradicional y podría incluso llegar a las calles y causar inundaciones por las crecientes marinas.
Se informó que el mar de fondo es un fenómeno que ocasionan los ciclones cuando de alejan de las costas, motivo por el cual la autoridad marítima recomendó que se tomen las debidas precauciones y estén atentos al desplazamiento del mar y las crecientes marinas por las afectaciones que podrían causar a la población civil.
En alta mar y frente las costas de este puerto se encuentran fondeados una decena de barcos mercantes, graneleros y buquetanque debido a que se les ordenó zarpar el martes al mediodía de los muelles de la terminal remota para capear el huracán “Delta” y evitar daños a los cascos de las embarcaciones e instalaciones portuarias.
Durante las horas que se encuentran fondeados en alta mar capeando el temporal causado por “Delta”, no se reportó ningún incidente en las embarcaciones mayores, los cuales comenzarán a atracar de nuevo en la terminal remota cuando amainen los vientos y marejadas para continuar con las maniobras de carga y descarga.
Otros puertos
Las lluvias y marejadas de “Delta” comenzaron alrededor del mediodía en los puertos de Telchac, San Crisanto, Chabihau y Santa Clara.
Con niños en brazos, maletas, bolsas, paquetes de alimentos, botellas de agua, cobertores, paraguas y otras pertenencias, docenas de familias de los puertos acudieron a albergues en Sinanché, Yobaín, Dzidzantún y Dzilam González.
Dejaron sus casas por el riesgo de que se inunden, pero con el temor de perder los bienes que se quedaron.
La mayoría de los habitantes de Telchac Puerto se quedaron en sus predios; algunos se refugiaron con familiares o casa particulares de Motul o Mérida.
En San Crisanto, 70 personas desalojaron sus casas; Chabihau y Santa Clara quedaron deshabitados.
Durante la madrugada y parte del día, docenas de patrullas estatales y municipales recorrieron las calles cubiertas de arena y los puertos de abrigo para vigilar las casas y lanchas.
En Motul, Baca, Telchac Pueblo y Dzemul las lluvias y vientos de “Delta” comenzaron al mediodía de ayer.
En contraste con anteayer, cuando muchos hicieron compras de pánico, ayer las calles amanecieron con basura, animales callejeros y algunas personas que fueron a trabajar en farmacias y supermercados en la zona centro-norte del Estado.
En Motul, en la mañana de ayer el ciclón tiró árboles y algunos transformadores explotaron y dejaron parcialmente sin energía eléctrica algunos sectores; además, cables de alta tensión sacaban chispas al topar con ramas o entre ellos mismos.
En Dzemul, el personal municipal tuvo vehículos listos para hacer desalojos de último momento.
En Baca se prepararon los albergues y en Telchac Pueblo, la calma estuvo presente en las primeras horas de la mañana la cual disminuyó horas después cuando las lluvias se hicieron cada vez más presentes.
Brigadas de la Comisión Federal de Electricidad comenzaron ayer las reparaciones, pese a las lluvias.
Las pocas personas que salieron a las calles usaron paraguas, impermeables, abrigos o solamente pedazos de plástico.
Las gasolineras trabajaron todo el día.
En algunos supermercados usaron cubetas que vendían para retener el agua que se filtró en los techos.
Muchas personas se refugiaron en el Palacio Municipal de su comunidad.
Fuente: Diario de Yucatán.